Las islas Galápagos1 (también islas de los Galápagos y oficialmente archipiélago de Colón1 o archipiélago de Galápagos2) constituyen un archipiélago del océano Pacífico ubicado a 1000 km de la costa de Ecuador. Está conformado por trece islas grandes con una superficie mayor a 10 km², seis islas medianas con una superficie de 1 km² a 10 km² y otros 215 islotes de tamaño pequeño, además de promontorios rocosos de pocos metros cuadrados, distribuidos alrededor de la línea del ecuador terrestre, que conjuntamente con el Archipiélago Malayo, son los únicos archipiélagos del planeta que tienen tierras tanto en el hemisferio norte como en el hemisferio sur.
Las características de su fauna convierten a las Islas Galápagos en un territorio único en el mundo. La naturaleza extraordinaria de las islas ha impresionado a naturalistas, científicos diversos y visitantes. En 1930 empieza la preocupación de las autoridades del Ecuador y de los científicos del mundo para evitar que se destruya este museo natural. En 1936 se declaran zonas de reserva de flora y fauna a 14 islas del archipiélago.
El gran interés científico y
turístico a nivel mundial por este archipiélago ha sido originado, en
gran parte, por la facilidad para observar diferentes especies de una
fauna variada que incluye a la tortuga gigante, su promedio de vida es
150 años, de la cual persisten 11 de las 14 subespecies originales.
La iguana marina es también
de suma importancia, por constituir el único reptil adaptado a la vida
del mar. El gran número y variedad de aves constituyen un gran interés
para científicos y turistas, alrededor de 56 variedades habitan el
archipiélago, de las cuales cerca de 27 se encuentran sólo en Galápagos y
algunas son endémicas de una sola isla.
Galápagos posee una fauna
terrestre y marina muy diversa e impresionante como las iguanas marina y
terrestre, lobo de dos pelos, gavilán de galápagos, garza de lava,
iguana terrestre de Santa F, gaviotas de cola bifurcada y de lava,
albatros de galápagos, culebra, fragatas real y común, tortuga gigante,
pinzones de Darwin, murciélago de galápagos, ballena jorobada, cormorán,
el cucuve, rata endémica, ratón de galápagos, flamingo, pingüino de
galápagos, que viven en las zonas más frías, piqueros, lobo marino, la
lagartija de lava y la golondrina.
El resto de fauna
terrestre, como cabras, asnos, cerdos, caballos, vacas, perros, gatos y
ratas, ha sido introducida desde el continente por piratas, balleneros y
colonos en los últimos siglos.
Las islas Galápagos están consideradas como
el mayor laboratorio natural del mundo. Antes de Darwin, la teoría de la
inmunidad de las especies no era cuestionada. La teoría de la evolución
de Darwin cambió el panorama científico. Cuando Charles Darwin visito
las islas, estudió algunas especies, principalmente los pinzones y las
tortugas, de sus estudios, concluyó que estas especies habían
evolucionado de distintas formas en cada isla. La naturaleza había
dispuesto que se adaptase mejor al medio ambiente para aumentar sus
probabilidades de supervivencia.
Según el Plan de Manejo del Parque establece
que la biodiversidad faunística totaliza 137 especies animales de las
cuales 108 son de aves, 12 de mamíferos y 17 reptiles. En Galápagos no
hay anfibios.
Flora
Se han identificado en el
Archipiélago 220 especies de plantas endémicas, 399 nativas y 119
introducidas; esta flora fue transportada por los vientos, el mar, el
hombre o bien por las propias aves que emigraron desde el continente
llevando en sus plumas, patas y picos algunas semillas y esporas que
pudieron germinar en el suelo insular, modificando, con el transcurrir
del tiempo, su propia estructura y fisiología como resultado de su
aclimatación al nuevo medio de vida. Debido a estas adaptaciones algunas
especies de las islas son únicas en el mundo, y muchas son similares a
las del continente americano.
Se estima que tanto la
flora como la fauna no son originarias de las islas, sino que fueron
transportadas desde el continente. Semillas o esporas que han pasado de
una isla a otra han originado especies enteramente nuevas donde se ha
repetido el proceso de evolución.
Todas estas especies, lo mismo que las zoológicas, han realizado el proceso de «adaptación al ambiente» como lo demostró Darwin.
En las islas bajas se observan paisajes
desérticos debido a la baja humedad del ambiente y a la falta de
lluvias. En cambio, las que son más elevadas reciben lloviznas y
aguaceros más frecuentes por lo que poseen una mayor presencia de
vegetación.
En la zona húmeda baja
crecen grandes helechos y otras variedades siempre verdes (matasanos,
uñas de gato, rodillas de caballos, etc.). En la zona húmeda alta (entre
200 y 500 mts. de altura) crecen el guayabillo, pasiflora, cafetillo,
musgos, hongos, huaicundos. Abunda el árbol de la guayaba u otras
especies del páramo andino. Se han sembrado cítricos que se desarrollan
en forma exuberante, lo mismo que hortalizas, maíz y papa. Los suelos
favorables para la agricultura son reducidos llegan únicamente a una 10%
de la superficie total.
En las islas mayores de
Galápagos se han establecido cuatro zonas ecológicas: del litoral, baja o
seca, de transición y húmeda. En la primera se encuentra especies como
arrayancillo, mangle como el rojo, jelí y blanco y monte salado. En la
segunda zona crecen el cactus, palo santo, algarrobo, manzanillo, chala,
y muyuyo.
En la zona de transcisión
se presentan árboles de mayor altura, platas epifitas y hierbas
perennes. Entre las variedades más conocidas están la uña de gato y la
espuela de gallo.
Y en la parte húmeda existe
el cogojo, guayabillo, uña de gato, cafetillo, pasiflora y algunos
tipos de musgo, helechos y hongos. La flora abarca un total de 932
especies, 7 maderables y 925 no maderables.
Las especies endémicas únicamente localizadas en la región